martes, 24 de mayo de 2011

Lo que el portar armas enseña...

Por Eric S. Raymond
Traducido por Marzo Varea

La ética desde el cañón de un arma de fuego: lo que el portar armas enseña sobre la vida buena

"El portar armas es el medio esencial por el cual el individuo afirma tanto su poder social como su participación en la política como un ser moral responsable..."
(J.G.A. Pocock, historiador, describiendo las creencias de los fundadores de los Estados Unidos).
No hay nada como tener el dedo en el gatillo de un arma de fuego para revelar quién se es en realidad. Vida o muerte en la contracción de un músculo; la decisión definitiva, con el precio definitivo por la irreflexión o las malas elecciones.

Es una especie de prueba del ácido, una iniciación, el saber que hay una fuerza letal en tu mano y que todas las complejidades y ambigüedades de la elección moral se han refinado hasta quedar en una sola acción: ¿disparar o no?

viernes, 6 de mayo de 2011

Tolerancia cero

La tolerancia cero es una doctrina encaminada a castigar severamente cualquier infracción legal, reduciendo al máximo el retardo entre la comisión del delito y la respuesta judicial. La tolerancia al delito es eliminada, por lo que no se tienen en cuenta circunstancias atenuantes a la hora de castigar delitos. Esta doctrina ha sido puesta en práctica de forma notable en la ciudad de Nueva York.

Principios

Los universitarios James Wilson y Georges Kelling, publicaron en 1982 en la revista The Atlantic Monthly un artículo que define cuales son los principios de dicha teoría, utilizando el término "tolerancia cero" para definirla. El término fue reciclado de la "Safe and Clean Neighborhoods Act" de Nueva Jersey de 1973.

la teoría, en el artículo, se ilustra a través de la analogía con un edificio con las ventanas rotas. Si un cristal de un edificio que se rompe no es inmediatamente reemplazado, algunos podrían deducir que el edificio esta abandonado o en ruinas e irremediablemente, todo el resto de cristales serán rotos por que los delincuentes no le darán ninguna importancia.

Esta teoría se basa en dos postulados:

  1. Si el responsable de una infracción no es condenado inmediatamente, se le incita a reincidir.
  2. Si los responsables de infracciones no son condenados cada vez con toda la severidad a la que nos autoriza la ley, de forma progresiva pasarán de los pequeños delitos al crimen.